Seguramente has escuchado o leído frases como “NotCo ya es unicornio”, “BUK se convierte en la tercera startup más valiosa de Chile”, o “Betterfly cerró una nueva ronda de inversión”, pero ¿qué significa todo esto? Primero hay que entender qué es una startup. 

Se trata de un emprendimiento que cuenta con un componente de innovación y tecnología importante. Se caracterizan también por ser altamente escalables y que crecen de una forma mucho más rápida y eficiente que los emprendimientos tradicionales, ya que, a diferencia de ellos, las startups entran al mercado en búsqueda de capital. También buscan expandirse en el extranjero. 

“En las primeras etapas, todo tipo de emprendimiento (tradicional o startup) tiene los mismos riesgos, aunque, tal vez, para uno tradicional alcanzar las primeras ventas puede ser un poco más fácil, producto de que se ofrece algo a lo que el mercado está acostumbrado o que sabe consumir, mientras que las startups incorporan innovación o valor agregado, por lo que toma un mayor tiempo hacer calce con la oferta. En etapas más maduras, los emprendimientos tradicionales tienen canales formales de financiamiento; en cambio, las startups deben recurrir a métodos alternativos de financiamiento con inversionistas, fondos de inversión u otros”, explica Federico Iriberry cofundador de Broota, una de las principales plataformas de inversión en startups de la región, que ha registrado un crecimiento de cuatro veces en el último año. 

De acuerdo a las cifras de la Asociación Latinoamericana de Capital de Riesgo & Capital Privado (Lavca por sus siglas en inglés), el 2020 fue un año récord para la industria del capital de riesgo en Chile. Pese a la pandemia, las startups chilenas atrajeron un total de US $136 millones de inversión, y ¡cada día crecen más! 

Para Ian Lee, cofundador y CEO de Examedi, uno de los beneficios de las startups “es la habilidad de moverse rápido, no tener un “overhead muy pesado” en el sentido de poder adaptarnos a la necesidad de los usuarios rápidamente. Los ciclos de iteración de un producto son mucho más cortos, y hay más flexibilidad para innovar”. 

Sin embargo, son consideradas como empresas de capital-riesgo, por lo que muchas veces conseguir financiamiento se vuelve muy difícil. Y una vez que se avanza, se requiere una constante reinversión para seguir escalando y no morir. Es decir, las startups requieren mucho capital para poder crecer y competir en el mercado. Se dice que solo un 25% de las startups en Latinoamérica sobreviven a los dos años de actividades. 

Para entender mejor el mundo de las startups, a continuación explicamos 13 conceptos claves:

  • Little Pony: startup que alcanza una valoración de entre 10 y 100 millones de dólares, por ejemplo la empresa llamada Tika de snacks con ingredientes más naturales.
  • Centauro: startup que alcanza una valoración de entre 100 y 1.000 millones de dólares.
  • Unicornio: startup que alcanza una valoración de mercado de más de 1.000 millones de dólares, como lo es la empresa NotCo y Conershop.
  • Escalabilidad: es la capacidad de un negocio para aumentar sus ventas significativamente, mientras que su costo marginal es relativamente bajo.
  • Equity: término en inglés, se refiere a las acciones de una empresa. Significa las participaciones en las que se divide la propiedad de un negocio.
  • Valorización: para todo negocio es muy importante conocer cuál es el valor de una empresa y cuál es su posición en el mercado. En el caso de una startup se realiza con el fin de obtener financiamiento, generalmente para que un inversor adquiera un porcentaje a cambio de dinero.
  • Dilución: es cuando la startup comienza a buscar otras fuentes de inversión, a raíz de su crecimiento. Esto puede tener como consecuencia que el porcentaje de las acciones de los fundadores se vean disminuidos, ya que deben compartir con más personas las ganancias.
  • Capital de Riesgo: terceros al patrimonio del negocio colaboran con capital para su desarrollo y crecimientos. Estos nuevos inversores comparten los riesgos y rendimientos de la empresa.
  • Adquisición. se produce cuando una startup compra (adquiere) otra empresa para potenciar y expandir sus servicios o productos.
  • Lean Startup: metodología de trabajo orientada a la iteración y eficiencia. La idea es crear un producto mínimo viable y luego de que los usuarios lo utilicen, se van haciendo mejoras.
  • Serie A: financiamiento para mejorar la base de clientes, ampliar la oferta de productos y/o escalar a nuevos mercados.
  • Serie B: financiamiento para invertir en mejorar las capacidades productivas una vez acabada la etapa de desarrollo.
  • Serie C: recursos para desarrollar nuevos productos, expandirse a nuevos mercados o incluso adquirir otras empresas.